Un nuevo día para empezar muy bien diría yo desde que me vine a vivir en esta casa es la primera vez que George se queda a dormir conmigo o por lo menos amanece por que duerme conmigo, pero se va antes de que amanezca —Buenos días mi amor ¿Cómo amaneciste? —me dice mientras me da un beso en los labios y yo lo quiero esquivar por el aliento matutino ya saben —Buenas amor, pero no me he lavado los dientes, ahora dime por qué no te fuiste, mi mama de...—quise hablar, pero él me dio un beso de lengua que me hace olvidar mis cosas y sus manos se colaron debajo de mi casi ropa —No hablemos de nada malo, hoy quiero estar contigo sin nada alrededor —este hombre está loco en verdad, pero es mi loco solo mío, con su cabello desgreñado y su rostro muy bien formado cara de bebé y de hombre fuerte a

