Me pasé dos días en el hospital con Willians; no quería decirle nada, ni menos mirarle, me siento culpable. La verdad, él me contó todo lo que pasó ese día, siento cada palabra con desafío y mas que nada el dolor de George Él habla, y la verdad me era como ver una película de boxeo, ver a Brown dándole una paliza a Willians, y todo por mi culpa —La verdad, no sé cómo fue bien, y fue muy raro, amor. Estas personas me quitaron el carro, el otro sujeto me agarró a mí y empezó a darme una paliza; cada golpe era con furia, era como si se quisiera desquitarse de algo, estaban cubiertos la cara, y sus puños eran de acero puro, la verdad temí por mí. El otro sujeto llegó y se lo llevó a la fuerza; le agradecí, amor, si no, si no, me hubiera matado de dos golpes más —Bueno, olvida, amor, no pie

