EXTRA 10 POV Xander El chofer me ayuda a bajar del auto bajo la mirada atenta del tío Sebastian y de la tía Emily. La pierna todavía me molesta un poco, pero al menos la lesión no es tan grave como para dejarme postrado. Las muletas me permiten moverme con cierta dignidad… o al menos eso intento aparentar. —Despacito, Xander —dice Emily con su voz suave, siempre preocupada. —Estoy bien, tía —respondo, tratando de sonar convincente. Al cruzar el umbral de la casa, el sonido de risas y pasos apresurados me recibe. Apenas doy dos pasos, cuando dos torbellinos de energía salen corriendo desde la sala. —¡Xander! —gritan al unísono Sandy y Dina, mis primas, de quince y diecisiete años respectivamente. Me envuelven en un abrazo que casi me hace perder el equilibrio. —¡Hey, niñas! Cuidado,

