69.El hubiera no existe POV Serena Me despierta la humedad tibia en mi rostro, un rastro de lágrimas que no recuerdo haber derramado. Parpadeo, confusa, hasta que la figura de Roger se define frente a mí. Su mirada, cargada de una preocupación que casi puedo palpar, me sostiene antes de que la realidad termine de caer sobre mí. Aprieta mi mano con suavidad, como si ese gesto pudiera protegerme de lo inevitable. Y entonces lo sé: no fue un sueño. —¿Llevo mucho tiempo dormida? —mi voz se quiebra, áspera, como si cada palabra tuviera que atravesar una grieta en mi pecho. —Alrededor de tres horas —responde con cautela. —¿Te sientes mejor? Niego despacio. Creo que nunca volveré a sentirme bien. Ni hoy, ni mañana. Tal vez nunca. Roger suspira y su voz se suaviza, casi un murmullo: —Lo sie

