Decido levantarme más temprano de lo normal, hoy iré al convento necesito hablar con la madre superiora, necesito que me aconseje y me de el permiso para poder ir a vivir allí. Llamé al hospital y pedí permiso tampoco quiero tener problemas con mi ausencia, salí para allá debo mantenerlo con cautela, no le dije nada a mi tía no quiero que se moleste, no pretendo que nuestro proyecto de vida se frene, y digo nuestro porque lo siento tan mío como de ella.
Llegue y sentí como si nuevamente me fueran a condenar como hace años. Entré al convento y no pude ocultar mi felicidad al ver estás chicas jóvenes amando lo que hacen, eso que te llena de felicidad y te motiva, es un motor para que yo siga igual, es una señal, aunque siento que más tarde mi mente me traicione. Me acerco a la madre Luna y la saludo fraternalmente, le Indicó que la madre superiora me está esperando y ella asiente con una gran sonrisa, ella es de las personas que solo con verlas te transmiten tanta paz y tranquilidad, me encantaría llegar a esa edad y tener esa empatía; me deja entrar, me siento muy nerviosa siento como si fuera una entrevista de trabajo y de esto depender mi futuro.
– Adelante mi niña Emma, ¿como éstas? – Me dice la madre superiora muy efusivamente, acercándose a darme un abrazo.
– Eh bien, vine hasta acá ya que tenía que hablar con usted, mmmm quería pedirle que por favor me deje continuar con mi proceso acá dentro, y mudarme, vivir acá. Sé que es lo mejor porque estaría más cerca a ustedes, podría ayudarlos en temas médicos o algo así. -– noto como ella sonríe con compasión – ¿ es posible eso? por favor.
– Emma ¿sucedió algo que yo deba saber o qué pasa? Porque mira tu tía que es nuestra gran benefactora y tu tutora legal cuando te inscribió en el proceso te quería dejar acá, pero tu fuiste muy clara y dejaste en claro que también ibas a estar en un hospital ayudando a las personas. Tu sabes que fue un compromiso, no tengo ninguna duda en cambiarlo pero no creo que esté bien para ti. –
"Es verdad, yo quise continuar con mis estudios y poder trabajar en el hospital. Le supliqué a mi tía para que ella hablará con la madre superiora y ahora vengo a cambiar de parecer" –Sí, sí lo siento la verdad lo siento, solo que pensé que erq lo mejor.
– Emma mira esta profesión es de entrega y, es algo que tú escoges de por vida y yo sé que tú puedes, ante todo lo más importante es tú quieras de verdad esto, y se que tienes dudas se nota en tu mirada, y espero de corazón que tus dudas desaparezcan. Si sucede algo que te haga dudar puedes confiar en mí. Debes tener tranquilidad todos sentimos en algún momento de la vida dudas y tú no eres la excepción así que no te preocupes si quieres pasar unos días acá lo puedes hacer, pero si no lo quieres hacer también está bien, piensa que siempre estará bien lo que tú desees– sus palabras sabias me dejaron pensando.
– Madre, gracias me sirvió mucho hablar con usted, en verdad me dio más tranquilidad, y no sé preocupe si necesito hablar con alguien la buscaré.
Salí y fui directo al hospital, me colocaré un plazo para poder pensar que hacer. Ya en el hospital todo estaba un caos al parecer hubo un accidente en la vía y un autobús chocó contra dos motocicletas, me cambié rápido para estar pendiente, puedo notar que todos corren de una lado para otro; llegó al área de urgencias y veo al doctor White, me dirijo hacia el a ayudarlo. Él está atendiendo a unos pacientes de una de las motocicletas, me acerco y quedo en shock, Cuando veo a mi hermanita en la camilla… me acerco sin importar qué todos me están mirando al verla ahí inmediatamente recuerdo el accidente que tuvieron mis papás, donde fallecieron, mis lágrimas empiezan a salir, comienzo a hiperventilar. –¿Estás bien, Estás bien Zoe? – le digo tocando su cabeza, giro mi cabeza y veo a Martín mirándome confundido "Es mi hermana".
Él abre los ojos de impresión pero cambia de posición mirando su historia clínica -– Estará bien, sólo tiene una contusión en su cabeza pero estará bien tranquilizante, yo me encargaré – por favor haz que este bien, le tomó su mano en forma de súplica.
– Emma solo es una pequeña contusión, tranquila yo me haré cargo es mi trabajo.– le doy una sonrisa, él se queda revisándola, yo muevo la cortina debo hablar con ella.
Miró a Zoe y le pegó en el brazo, prometimos que siempre estaríamos juntas que estabas haciendo en esa moto deberías estar en la escuela, ella bajó la mirada sabía a que me refería. ¿Qué hacías Zoe?
– Ey tranquila, cálmate hoy no fui a la universidad, fui en la motocicleta con mi novio, y ya– ¡novio, acaso dijiste que tienes novio! Le grité.
– Si tú no estuvieras tan pendiente de tus cosas podrías darte cuenta, que he crecido, estoy en la universidad, tengo pareja, y mira no tienes porqué hacer esa cara y hacerme quedar mal delante de todas las personas de este hospital– me responde con Sarcasmo, Martín la mira levantando una ceja pero sigue ahí y no se va.
– Perdón para mí eres mi hermanita chiquita, entiéndelo me moriría si te pasa algo ya los perdí a ellos y no quiero perderte a ti y, claro me alegra que tengas novio que conozcas personas pero ten cuidado– intento de hablar suave para evitar espectáculos.
– No me va a pasar lo mismo que a ti, no soy tan ingenua, mojigata y estúpida como tú abre los ojos de una vez, no todos son como él.– Martín carraspeó su garganta y decidió salir haciendo señas de que me espera afuera.
– No tienes porque hablarme así, él es mi jefe y no comprendo ¿qué te pasó y porqué me hablas así, qué te hice.?
– Ay ahora no sabes, desde que te sucedió eso de tu embarazo y todo lo otro, mi tía no deja de controlarme y me siento frustrada siento que no tengo vida y, que mi vida gira alrededor tuyo que mis decisiones dependen de lo que la gran Emma, Yo pensé que sería diferente pensé que con eso de la muerte de nuestros papás ibas a estar conmigo, pero no, siempre estás en tu mundo de cristal por los errores que tú cometiste, ¿Sabes porque estaba con mi novio? – Yo niego – Porque mi tía me prohibió hoy salir, así que me escape por la ventana, íbamos corriendo en la moto disfrutando la vida algo que tú no haces. Y sabes, no quiero que estés acá, quiero que venga otra persona a atenderme, quiero saber de mi novio. –
– Eh si quieres dame el nombre de él yo lo busco– mi voz está entrecortada.
– No me hagas reír, tú no lo harías, te gana más el miedo de que mi tía se dé cuenta, que te diga que estás haciendo algo inmoral. Además el es casado.– Zoe todo lo que he hecho lo hecho por las dos, por nuestra familia te pido disculpas si las decisiones que tomamos dependen de eso que yo he hecho pues tampoco tienes porque hablarme así, yo te amo, eres mi hermanita.
- Mi novio se llama Arturo es profesor de la universidad, es diez años mayor que yo y me hace muy feliz, es casado. – Quedé en silencio, sabía que no debía opinar para no empeorar las cosas entre mi hermana y yo.
Salí a darme cuenta de su "novio" no puedo creer el resentimiento que mi hermanita siente por mí, por lo general uno espera tener una buena relación con los hermanos, se supone que para eso nos trajeron al mundo. Me sacudí mi cabeza y fui a la isla de enfermería para averiguar y vi que Ethan era quien atendía a ese señor. Así que debo aguantar sus comentarios de doble sentido sólo por vigilar. Me acerque a ese cubículo a ayudarlo. ¿ Doctor lo puedo asistir? le digo y él empieza a reír, quizás estará pensando que lo hago por estar cerca de él.
– Emma por favor colocar analgésicos al señor y también llama a su esposa él dejó el número en recepción.– moví la cabeza pero antes de seguir las órdenes de Ethan me le acercó al señor Arturo " soy Emma Turner, quiero pedirle un favor que deje de molestar a mi hermana, usted es un hombre casado y creo que quiere a su familia, supongo porque sino no hubiera venido la señora y sus hijos a visitarlos, mentí, en fin deje de molestar a mi hermana deje de usarla con sus cosas, ella es una joven sin experiencia así que deje de hostigar la o tendré que informar a las directivas de la universidad".
– Mire ella estaba muy al tanto de mi situación, y aun así decidió estar conmigo solo le voy a pedir que mantenga su boca cerrada, porque mi esposa no puede enterarse – es un desgraciado, le digo y salgo.
Ethan me tomó del brazo y me atrajo a fuera. –¿Qué sucedió allí? Y mira no vengas con excusas tontas, no seas ingenua escuchaste a el señor tu hermana sabía de todo, yo no creo que él la haya obligado al parecer ella le gusta esa clase de relaciones, y te voy a pedir que respetes mis pacientes soy tu jefe en turno y si quieres utilizar malas palabras las puedes utilizar conmigo de otra forma – toma mi rostro, pero me retiro inmediatamente. "son iguales de cerdos ustedes dos" dije suavemente y me fui de allí.
Llegué donde mi hermana y está dormida, Martín llegó detrás de mí con su sonrisa.
- Ey, todo esta bien, ella solo se quedó dormida al parecer estaba muy cansada y, oye no nos veíamos hace rato– me lo dice sin quitarme la mirada de encima.
– Si he estado un poco ocupada, pero ante todo muchas gracias de verdad no tengo cómo agradecerle– le estiró mi mano.
– Tranquila es mi trabajo quería preguntarte si quieres ir mañana al orfanato, y me puedes agradecer invitándome a cenar. Y no quiero sonar como un metiche, pero debes hablar con tu hermana, ella necesita de ti– sé muerde el labio y yo comienzo a sentir mi respiración pesada.
Me encantaría, por ahora seguiré mi turno, iba a retirarme cuando Ethan aparece en la escena.
– Buenas, vine a ver a mi cuñada pero veo que está dormida– sentí como un baldado de agua fría.
– ¿Perdón doctor? –contesto Martín con postura de hombre poderoso. –Si se refiere a mi paciente, está descansando así que le pido que no entre así a los cubículos dónde yo esté atendiendo asuntos personales fuera del hospital–
– Doctor no se moleste somos colegas, solo vine para hablar con mi cuñada, no la saludaba hace tiempo qué pena– El idiota se hace el digno.
– Le repito sus asuntos personales los puede solucionar fuera y no me interesan, si quiere hablar con la paciente acá está su hermana puede hablar con ella– me vi pequeña al lado de ellos dos.
– Disculpe doctor, me dirigí a Martín, el doctor acá presente le gusta bromear. – Él me mira fijamente pero está vez hay algo diferente.
– No sé a qué juegan ustedes dos pero es mi paciente, es mi turno y, les pido que sus problemas y sus asuntos estén fuera por ahora los dos se pueden retirar. Y doctor suba a Uci creo que allí si lo necesitan– sin decir nada salimos.
– ¿ Qué sucede Ethan, por qué tienes que venir a decir cosas que no son? – me cruzó de brazos e intento moderar mi voz.
– Emma sigues siendo mía, recuérdalo así que no te molestes, y déjame recordarte lo, tengo tantas ganas de tenerte toda entre mis brazos, y me lo propuse eres un reto para mí– me empieza a apretar la mano y yo me siento muy nerviosa.
– Creeme, ni en tus sueños así que deja de molestarme o haré un aviso al director por acoso laboral– salí y me fui al cuarto de descanso, esto es mucho para mí… saco mi teléfono y le envío un mensaje a mi tía no quiero que se preocupe, "tía estoy con Zoe en el hospital tuvo un pequeño accidente, pero está bien, en unas horas le darán salida, no te preocupes yo estoy con ella todo momento".
Tomé aire, moje con agua mi cara solté mi cabello sentía un dolor de cabeza y me sentía devastada, hoy estaba respondiendo de una mala forma no lo había hecho en años, mi comportamiento estaba alterado en estos días, pareciera que me estuvieran devolviendo el tiempo y mi personalidad de antes me lo recordará, alguien toca la puerta y con un adelante permito que entrará, era Martín.
– No sabía qué las monjas podían tener novio– ruedo los ojos ante su comentario.
– doctor no sé a qué se refiere, Le ofrezco disculpas por lo que escucho la verdad nunca imaginé que el doctor Carter fuera hacer un comentario así. – me ubique contra la pared sosteniendo mi cabeza.
– ¿son novios? pregunta acercándose a la pared con los brazos totalmente estirados dejándome al medio de ellos.
Niego con la cabeza, — No somos novios, lo fuimos hace muchos años Así que nunca pensé encontrarme con él acá y ahora me está haciendo la existencia más difícil "no sé porque le dije eso" Disculpe pienso que no debía enterarse así, no es asunto suyo no se preocupe–
–Si yo fuera su novio también seguiría buscándote, no te dejaría en paz. Te haría gritar mi nombre a toda hora– susurro y puso su dedo índice sobre mi boca, quería irme, quería que alguien entrará y así evitar que yo escuchará cosas y que en el fondo no debía pero quería escuchar.
– Me agradecerás por lo de tu hermana mañana en la cena, y creeme no te arrepentirás. – me habló sobre mis labios, y dejó un pequeño beso en la comisura de ellos dejándome ansiosa de probar el fruto del pecado.