Aaron. En la noche no pude dormir nada de la nada, estaba esperando la llamada de Clarissa para reprocharme lo idiota que había sido, pero yo no iba a llamarla, me vería demasiado arrastrado de lo que ya estaba y aunque no lo parezca, tengo orgullo. Pase todo el fin de semana esperando su llamada, incluso me bañaba prácticamente con el celular para ver si mi timbre sonaba y el nombre aparecía en la pantalla. Nada. No llamo, ni mando mensajes de insultos, ni me dio indicios que necesitara de mi existencia, el día paso como cuando no conocía a Clarissa. − Vamos amigo, todo va a estar bien, ya ves cómo te llama. − Suspira Zayn. − Parece como si fuera tu novia, ¿Acaso es tu novia? − No, es mi amiga. − ¿Tú te desesperas cuando tu amiga no te llama? Eres muy raro, Cox. − j***r, no entiende

