A la mañana siguiente. – Ava despertó recibiendo los rayos incandescentes del sol entrar por la ventana, abrió los ojos, suspiró y se giró para ver a Kelsey pero se sorprendió al no verla en su cama, ni a Sandy, rápidamente se levantó y se alistó para salir. Llegó al comedor y encontró solo un desayuno servido, además se dio cuenta que estaba sola. - ¡Buen día, señorita Abigail! -La voz detrás suya la hizo pegar un brinco, al girarse se dio cuenta que era Jenna- - ¡Jesús, Jenna! Casi me matas de un susto, no entiendo el gusto que tiene la gente de esta casa en llegar de improviso como si fueran fantasmas, si estuviera comiendo me estaría dando una embolia - Lo siento señorita, no fue mi intención -El señor Lucas y yo llegamos anoche- - Pensé que Kelsey esta

