Narra Nelson. Me esfuerzo por ayudarle a Mack con las cargas que tiene que llevar, no solo son las cargas económicas, sino las emocionales; la conozco y siempre le ha costado un poco darse fortaleza, con los años siento que se hace más vulnerable y más fácil de dañar por los demás. No soy el hombre más fuerte del mundo, pero puedo notar cuando las personas cruzan sus límites, cuando me quieren lastimar o incluso se quieren aprovechar. Aquella idea de estar siempre juntos, va más allá del sueño de un par de niños, es el sentir que debo proteger a alguien que me importa. —Nelson, ¿tienes listo tus documentos? —pregunta Betty, mi compañera de clase. —Sí, solo queda esperar el certificado de la universidad, el diploma y es todo. Ya puedo salir con un título al mundo del desempleo y tocar

