Narra Mackenzie. Comprendo a Nelson y siempre agradezco lo que intenta hacer, pero no puedo hacerme la ciega y marcharme de casa, dejar a mi padre hundido en el lodo en el que Elena lo ha sumergido. New York no será una opción para mí, eso lo supe hace muchos años. No niego que me enoja ver revistas, periódicos y las redes hablar del fabuloso August. Sí, me molesta verlo llevar una vida perfecta, mientras yo sigo comiendo la misma basura de siempre; pero luego pienso en papá y si yo no estuviera a su lado, todo fuera más complejo para él. —Hola Mack. Ava entra a mi cuarto y se queda de pie mirando alrededor. —¿Qué necesitas? —pregunto al saber que ella no viene por nada. —Oh, es que recién inicie una nueva asignatura, producción audiovisual y hay algo que necesito. Ava, luego de at

