Octubre es el mes más melancólico, las luces de la calle alumbraban los pasos solitarios de Lucas mientras regresaba a casa de su caminata nocturna. Se detuvo en el pequeño parque solitario a esas horas y se sentó sobre un columpio que rechinaba con su peso cuando se mecía de adelante atrás, con un ritmo lento y nostálgico. La luna semi oculta apenas brillaba, como si estuviera cansada, como él lo estaba esa noche. Llevaba una semana sin poder dormir por las noches, con la ansiedad trepándose sobre su cuerpo, aplastando su pecho hasta que sus costillas se enterraban en sus pulmones y tenía que levantarse jadeando. Sus manos absorbían el frío de las cadenas de metal mientras se sujetaba a ellas, con la debilidad de alguien cansado de todo. Su mirada se perdía en el cielo, en las tímidas est

