Tiempo
Había una vez una historia tan difícil de contar pero a la vez tan fácil de describir. Estar en el fin del mundo se describe de muchas maneras, como esta historia.
De un amor no correspondido por el estatus pero si por el amor, estaban bajo la misma lluvia pero lejos del calor del otro, las miradas lo decían todo y la vez nada, las únicas palabras cruzadas fueron un "te amo" y un "quizá". Todo era una travesía que si se atrevían a cruzar podría ser el fin o el comienzo, pero ninguno se atrevió a dar el primer paso; aunque el destino daba giros para que esa unión se diera jamás se dio, era más el temor del "qué dirán" a un "me atreví ", eso mata más que ilusiones y las esperanzas mismas del destino.
El galicinio de cada día se presentaban y otra vez se veían a la cara, un amor tan incansable y a la vez tan cerca de un paso, solo se necesitaba valor, pero están entelequia la vida, que esa pasión se apagó al pasar el tiempo, lo que un día pudo ser era más que un recuerdo del olvido.
El final de esas dos almas destinadas se acercó y con ello se acabó el dolor secreto que se llevaban, al fin y al cabo todos quedamos olvidados y las acciones no tomadas se van con el viento, al fin todos terminamos en el final del mundo. Siempre se culpara al destino por no completar una unión, pero el verdadero villano de estas historias soy yo, que si no me das un buen uso, el amigo olvido se apodera y la amiga muerte te llega; así que úsame bien antes de que se acabe el tiempo que te asigne y que no se una perdida en vano.
Chocolate blanco
Soy la persona más insegura que vas a conocer, pero te voy a querer mucho, no dejare que nadie te critiqué por tus gusto o por lo que eres, recuerda que tienes que devolver el favor mil veces peor...
Sé que no te valoran porque siempre estás, una vez que empiezas, ya no hay vuelta atrás y una vez que entras pierdes tu inocencia; si nadie acepta como eres, por tu forma de ser o quien eres, recuerda que me tienes a mí, si alguien te daña no olvides que yo también puedo lastimar por ti.
Lo que te hace sentir débil, esa misma cosa será tu alcanzable fuente de energía cuando logres vencerla, porque tú sí vas a vencerla, yo estaré para ayudarte con eso.
A cada problema, buscaremos una solución para poder estar juntos para siempre y que nadie nos lastime, no hay que dejar que te derritan, hay que demostrar que el chocolate blanco no es como lo prueba. Hay que demostrar que el amor va allende la vida.
Túnel
Estar en un lugar oscuro sin saber a dónde correr ni cuál fue el motivo de como llegue, solo sé que algo me está persiguiendo. Tal vez era mi pasado o mis problemas mentales, las pesadillas de cada noche que no me dejan conciliar el sueño, mi adicción al estrés, no sé qué me persigue, pero sé que es uno de los monstruos que no me quiere ver vivir, que trato escapar día a día cada vez que estoy cerca de una luz se hace más lejos, como si correr no valiera la pena, cada vez el recorrido se hace largo, el pasillo se hace infinito, el monstruo se acerca cada vez más, asechándome en cada tropiezo.
Solo quiero alejarme de aquí e irme a casa, quiero estar por última vez en el ambiente del hogar con mamá y papá, estando con mi mascota en el sofá esperando la hora de mi llegada para cenar juntos y dar esa última platica, saben podríamos estar haciendo algo por última vez y no lo sabemos. Ahora sigo corriendo por mi vida, y no sé hasta cuánto resista solo quiero ver de nuevo la luz del sol y salir de esta oscuridad absoluta que me rodea y llegar a esa luz al final de este túnel; pero una hay un risa que no sé dónde provenga, que cada vez estoy cerca del final de este pasillo, me dice: "Pero ese no es el final", mi cordura está a punto de morir, si escucho esa risa de nuevo.
Sombrilla
Quien iba pensar que una tormenta empezó siendo mi perdición al verlo y mi salvación al final. Como era costumbre siempre lo veía entre los pasillos que nos conectaban, a través de las ventanas nos veíamos al rostro pero ignorábamos la existencia de uno y del otro, pues cada encuentro era un conflicto mental que termina mal para los dos, mejor dicho para mí en general, ya que la mayoría de las veces tú salías vencedor.
Nunca olvidare esa tormenta de verano que nos hizo entablar una conversación, éramos enemigos con simplemente al vernos a los ojos, nunca iba a pensar que éramos tan compatibles y no a la vez, éramos cada quien una mezcla anormal de sentimientos, buscábamos una solución o una destrucción para el bien propio, solo era nuestro egoísmo de quien siempre podría ganar.
Con esa conversación lo entendí todo, ya que yo lo inicie, con un temor al fracasar en algo que me importaba y tú viste esa posibilidad para atacarme, lo que empezó con una solo acto terminó en una guerra entre nosotros; nunca pensamos en el daño que habíamos cada vez que nos encontrábamos al vernos tan solo en la ventana, en cada vidrio y espejo, el reflejo de lo que éramos y no a la vez de una persona, de mí persona. Tú querías liberarte de mí y yo de ti, al estar atados la única solución era que uno de nosotros muriera y así uno solo gobernaría.
Yo siempre era el que buscaba tener ilusiones sobre todo lo que veía y ser feliz, tú por otra parte el razonamiento y de la lógica de las posibilidades del éxito y del fracaso, dominando a nuestra persona por estrés, ansiedad y perfeccionismo, yo siempre buscando la compasión, la amabilidad y la alegría dentro de nosotros.
Ahora que estamos bajo esta lluvia y demostrando quienes somos llegamos a un acuerdo de paz antes de desaparecer los dos, se tendría un equilibrio de todo lo que estaba en nuestro control, no más guerra entre nosotros solo solución ante las situaciones que enfrentaríamos. Así que compartamos una sombrilla para pasar esta tormenta y acabarla como lo que somos, corazón y cerebro.