Esta historia ocurrió hace unos años. Steve, Carol y yo fuimos a un espectáculo de hipnosis y lo pasamos genial. Eligieron a Carol del público para hipnotizarla, así que subió al escenario a regañadientes. La sometió y la obligó a hacer cosas que normalmente no haría. Nada de índole s****l, para mi decepción, pero cosas estúpidas como cloquear como una gallina, caminar como un pato, etc. Steve y yo tomamos nota de la palabra especial que usó el hipnotizador para despertarla del trance y también para volver a dormirla. Carol no recordaba nada de lo que le hicieron hacer. Al volver a casa, Carol fue al baño. Le pregunté a Steve si quería comprobar si las palabras secretas aún funcionaban con ella. Me dijo que estaba a punto de hacerle la misma pregunta. Cuando regresó, Steve dijo: «Frick

