Me recosté y sonreí mientras dejaba que Tom cumpliera mi última fantasía de meterme tantas pollas como pudiera. Los gallos siguieron llegando y antes de que terminara pude hablar y pude apretar la mano de Tom. "Tom, mientras todos usan mis otros agujeros ¿puedo chupar mi polla favorita?" "Por supuesto que puedes, nena." Se desnudó y presionó un botón para bajarme la cabeza. Tenía la polla dura y morada. Abrí la boca y empezó a correrse por toda mi cara y dentro de mi boca antes de que lo tocara. Le encanta verme follar. Lo tomé en mi boca cuando aún estaba duro y, tras unas pocas embestidas, se corrió de nuevo en mi boca. Seguí chupándolo mientras muchos me follaban el coño o el culo, y él se corrió al menos una docena de veces en mi garganta. Finalmente la fila llegó a su fin. Lo sa

