Capítulo 33

2370 Palabras

Kim Cada vez que duermo con Alan se vuelve más adictivo. El hecho de apoyar la cabeza en su pecho acostada sobre su brazo tatuado, oler la colonia que usa y que aún podía sentirla en mi cama, sobre mi almohada. En la mañana acariciarle el largo cabello azabache. Sinceramente, el simple acto de oírlo respirar me parecía una verdadera hazaña. Sé que me estoy volviendo una blanda pero no lo puedo evitar, ya no puedo aunque quiera. Todos se fueron antes de las once, pero yo luego de despedirlos seguía durmiendo mientras que una brigada de limpieza se encargaba de dejar la mansión como mismo estaba. Cuando me levanté pasadas la una y estaba muerta del hambre, miré en mi w******p si tenía algún mensaje de él pero nada, tampoco tenía ninguna llamada. Quizás siga durmiendo. Baje a almorzar y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR