Gwyneviere había estado reflexionando en buscar un contra hechizo para lo que le había hecho Nimh, pero la siguiente transformación tomó menos tiempo y menos dolor que la noche anterior y comenzó a pensar que quizá la maldición no era algo tan malo después de todo. Se sintió un poco más cómoda en su nuevo cuerpo y se animó a explorar sus habilidades. Sus patas le permitían correr velozmente y se sentía muy fuerte, a pesar de que todavía le dolían los huesos. La noche siguiente el proceso fue aún más rápido y se atrevió a pensar en ir a buscar a Nimh y al Nigromante ella misma, para no arriesgar a nadie más. Cuando no estaba convertida en loba sus sentidos estaban mucho más desarrollados y se sentía mucho más fuerte, aunque durante el día se sentía muy cansada. No quería pensar en lo que

