—. Oh. Charlotte miró a Erian, ruborizándose cuando se dio cuenta de que habia olvidado cubrirlo por completo con su sabana para cubrir su parcial desnudez —Oh, querida. Lo mordiste, ¿verdad? Humillada, por no mencionar demasiado débil para permanecer erguida, Charlotte se dejo caer a un lado. Dejó que su brazo cubriera su cara avergonzada. Decidió ignorar el hecho de que ella lo habia mordido ¿Cómo habia sido eso posible? Temía saber la respuesta —¡Mathew, trae la sangre! Charlotte dejó caer su brazo, alarmada. Ya era suficientemente malo tener a Leandro de testigo de este momento, pero tener también a Matt… Su pánico se alivió un poco cuando vio a Leandro arrodillado junto a Erian acomodando sus pantalones lo mejor que podía. —¿Cómo te sientes? Supongo que bastante mal, ¿verdad

