El abuelo de Arnaldo es un hombre serio y formal en todos los aspectos. Él no se anda por las ramas y odia a Zayda. Desde que la conoció por primera vez, le dijo a su nieto que esa chica no es de buen parecer y que no le conviene que la tenga a su lado. Ahora que la ve merodear en la mansión, se siente muy molesto y, cuando esta se marchó, le dijo a su nuera que desde ahora queda terminantemente prohibida la entrada para esa chica que, desde lejos, se nota que no anda en buenos pasos. —No le voy a permitir que siga ofendiendo a mi nuera. —Reclama la señora. —Esperanza, te recuerdo que tu única nuera se llama Madison, y es la misma que en este momento vive bajo el mismo techo que tu hijo. —Declaró el anciano, para después tomar su bastón e irse a su despacho. —Eso es lo que usted piens

