La noche llegó y con ella una sensación de emociones que nadie puede descifrar. Maximiliano se hizo presente en la dirección que el director le entregó. Se le hizo extraño que no sea un restaurante sino una mansión. Mientras tanto, Madison luce un vestido de acuerdo a su enorme barriga. Se ve preciosa, como siempre, y a ella le queda todo de maravilla. Horas antes su padre le llamó para que se prepare porque tendrá una reunión con una persona muy importante y quiere que ella vaya aprendiendo a manejar algunos negocios. Esa fue la única excusa que el padre encontró para convencer a su hija que lo acompañara en esa cena. El señor ordenó que prepararan exquisitos platillos para esa noche que, seguramente, sería larga porque los amigos tendrían mucho de qué hablar. Maximiliano bajó de su au

