El abuelo de Madison ya está de regreso en casa, su nieto lo acompaña muy felizmente desde el hospital. —Tengo muchas ganas de ver a mi hermana, la extraño mucho. —Comentó el nieto. —Esta mañana me comuniqué con el señor Ferreira y me ha comentado que ella y su esposo andan de viaje. Traté de comunicarme con Madison, pero su celular me manda al buzón de voz. —Es un tanto extraño, me has comentado que te llama a diario para saber tu estado de salud, no entiendo por qué no lo ha hecho hoy. —Si está de viaje, es probable que su teléfono se haya quedado sin batería. —dijo el abuelo. —Tienes razón, esperaremos a que se comunique, anhelo poder abrazarla. … Arnaldo y Madison llegaron a la clínica en busca del anciano, sin embargo, allí les comunicaron que se le había otorgado el alta y ya

