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753 Palabras

Arnaldo estaba acabando de firmar unos contratos para enviarlos por correo electrónico cuando una llamada entró en su teléfono. Al ver la pantalla era el número de su tío. Decidió responder, él se ha comunicado para invitarlos a que lo visiten en su país, promete que pasarán un fin de semana estupendo en familia. Sin embargo, Arnaldo ya tenía otros planes con su esposa y así se lo hizo saber. No quiere quedar faltando a su palabra cuando ella se mostró muy feliz por el viaje que él le prometió. —En ese caso, deberías de ser tú el que me invite a sus vacaciones—. Dijo el atrevido hombre. —Lo lamento, pero en esta ocasión no puedo hacerlo porque mi esposa y yo queremos disfrutar a solas—. Dejó claro. El hombre al otro lado de la línea se molestó, según él, su plan ya era pan comido y Arna

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