Arnaldo sonrió burlescamente, no imaginaba que su tío sería cizañero igual que su madre. —Tío, si me has citado con el propósito de hablar en mal de mi esposa, te aseguro que estás perdiendo tu tiempo, porque yo la conozco lo suficiente y sé que sería incapaz de hacer algo a mis espaldas. —Te estoy diciendo la verdad. Si no me crees con palabras, ve con tus propios ojos esta grabación—. Dijo el hombre, extendiéndole un teléfono. —¡Pero qué demonios es esto!—exclamó al ver el video. —¿Qué haces con mi mujer en el baño?— Cuestiona al ver que Madison entra en el baño y posteriormente lo hace su tío. —Te lo dije, sobrino. Ella no es ninguna santa como te lo ha hecho creer. Y si te estás imaginando algo, no lo hagas… no pasó nada allí, afortunadamente la detuve. Ella me invitó a seguirla, n

