Mara Tome todas las precauciones que me dio darek, solo yo sé a dónde vamos, es por seguridad, la despedida con el italiano fue eterna, una hora llorando y la otra abrazándolo, no veo la hora de que esto termine, no me siento cómoda con él y su ex en el mismo lugar, lo único que me alivia es que ella nunca lo amo, pero el sí la amo. Viajamos todos juntos, aunque les lloré a mis hermanos ninguno quiso venir, a papá lo convencí por qué su nieto podía quedarse sin padre necesitaría uno de remplazo. Mi madre no dudó en venir conmigo, y en esa despedida pasaron muchas cosas. Luciana lloró y le rogó a Mathias que está mucho mejor y ya camina mejor que viniera con ella, pero él dijo que los negocios no podían atenderse solos, que ese sería el legado de sus hijos y que tendría mucho cuidado.

