Odette La mañana llega, despertándome con los rayos de sol colándose por las cortinas, me estiró como un gatito entre las sábanas. Descanse muy bien, sin sueños raros y a pesar de tener muchas dudas todavía, me siento tranquila de ya no vivir a ciegas. Me levanto sin nada de vergüenza y me dirijo a tomar una ducha, creo que el jefecito se ha ido, pues no hay rastro de él. Giro las llaves, dejando que la lluvia artificial moje mi cuerpo y relajando mis músculos aún tensos, creo que ya tenía mucho sin relajarme. El agua fría empieza a calentar, cierro los ojos y disfruto de la calidez de cada gota. Siento adormecidas algunas partes y masajeo donde duele. ¿Será que todo esto es un sueño? Aún no me creo lo que pasó ayer, en que momento deje de ser una frágil humana y me convertí en eso

