Bruno ingresa en el salón y le observo sin ser capaz de soltar una palabra. —¿Qué sucede, dea? —señalo la caja—. ¿No te gustó el regalo? —Hay una bomba en la caja —se acerca y se cerciora de eso—. ¿Qué hacemos, italiano? —pasa saliva. —Tenemos que sacar a todos de aquí, pero ahora mismo —asiento y ambos corremos hacia el patio. Dafne me observa confundida y le hago una seña de que espere. —Les agradezco a todos por venir pero necesito que se vayan de la mansión, ahora mismo —todos me observan confundidos. —¿Pero que sucedió? —niego. —Tenemos que salir por trabajo y ya tenemos que irnos —menciona Bruno y asienten sin entender. Saludan y comienzan a irse de la mansión. —Emily, espera —la detengo—. Necesito que te lleves a Naim y Benjamín lejos, por favor —casi le suplico. —Por supu

