Es el primer día de su pasantía y la chica va un poco nerviosa. Llegaron a la empresa, pero no lo hicieron juntos, Clara Isabel le pidió que la dejara bajarse a una cuadra antes de llegar a las instalaciones, y aunque José Luis no lo quería hacer, pero al final ella salió ganando y se bajó para irse caminando ante la atenta mirada de su marido que la va siguiendo a una corta distancia para cuidarla de cualquier malandro de la calle que se le ocurra tocarla. —¡Buenos días, señorita! ¿En qué le puedo ayudar? —Preguntó la sexi chica que está en el área de recepción. —¡Buenos días!, soy la señorita Clara Isabel Mejía, y estoy aquí porque hoy es mi primer día como asistente del presidente de esta empresa. —Respondió Clara, haciéndose pasar como cualquier empleado y no como la esposa del dueñ

