Clara Isabel está destrozada con esa mala noticia, además se preocupa porque mañana tiene que ir a trabajar y le tocará que dejar a su bebé en el hospital, ahora tiene que trabajar más duro que nunca y si es posible hacer otros trabajos con tal de que le paguen por sus horas extra, ahora necesitará más dinero para medicamentos y también para pagar la estancia. Y aunque ella odie a su esposo, pero ahora siente que no debe de ser egoísta con el niño y dejar que su padre le ayude haciendo lo posible para que él se recupere pronto. No le importa que ese hombre la odie a ella y la vuelva a tratar como una mierda, con tal de ver a su pequeño Toni, sano y con muchos años por vivir. — ¿Cómo está mi pedacito de cielo? —preguntó la niñera al entrar a la sala. — No son buenas noticias, pero el pap

