Desperté de inmediato al escuchar el sonido de la alarma, de hecho no recuerdo la hora en que volví a conciliar el sueño. Me levanté con el peor ánimo y camine hasta la habitación de mis padres; no quería ir a la escuela y no perdía nada si hablaba con ellos. Cuando estuve frente a la puerta toqué un par de veces hasta que mi padre abrió. — Buenos Días ¿Qué pasa? — Preguntó mientras me dejaba pasar. Estando dentro solté un suspiro — Pasa que… hoy no me siento bien como para asistir a la escuela. Nunca les pido algo como esto, pero sinceramente no me siento bien — Mi madre de acerco de inmediato — ¿Tienes fiebre? ¿Dolor de estómago? ¿Te duele algo? ¿Algún problema en la escuela? — Mi padre solo observaba seriamente esperando respuesta. — No es exactamente eso, solo no me si

