Cuando volví al hospital fui directo a la habitación de Bellamy y me senté junto a su cama de nuevo. Pero esta vez él giró la cabeza para mirarme. —Estás aquí —dijo. —Hey. No pensé que ya estarías despierto —dije. —Siento si te asusté —dijo. —Dijeron que vas a estar bien —dije. —¿Y Zeke? Sé que le di algunos buenos golpes —dijo Bellamy. —Lo hiciste. Y él va a tener algunas cicatrices, pero en su mayoría es superficial. Fue dado de alta tan pronto como le suturaron —dije. —Sé que lo que te hizo fue incorrecto. Pero ese tipo afuera, no era Zeke. Nunca se ha comportado así antes. Sé que no quieres escucharlo, pero es la verdad —dijo Bellamy. —Bellamy. Ya lo sé. Y ya me ha ocupado —dije. —¿De qué estás hablando? —preguntó. —Fue maldecido. Una bruja lo maldijo a propósito apuntando a

