Arianna ¡Reacciona! —¿Porque has hecho eso?—Mis piernas están por fallar por completo. —¿No es obvio?—¿Soy tu juguete?—Me encantas. Todo en ti me encanta.—Paso sus manos por mi cintura y pego más a él, es poco más grande que yo y mucho más masa muscular así que siento que encajo perfectamente en sus brazos. Volvió a besarme y correspondi.—¿Nos veremos mañana en detención?—Mierda, olvidé que tengo que venir a pintar junto con mi padre. —Claro que si. —Bien, nos veremos ahí entonces.—Volvio a besarme y se alejo.—Otra cosa antes de irme.—Se detuvo antes de salir.—¿Debo preocuparme por ti y ese rubio de dos metros y medio? —No, mejor preocupate de mis primos. —Lo sé, presiento que si se enteran me despellejan vivo. —No lo sabrán.—Me mira mal.—Aun.—Se fue. Tierra llamando a Arianna Hen

