Cuatro meses han pasado y como quiera la vida ah vuelto a su normalidad. Pasaron las fiestas navideñas y como me dijeron, no permitieron a Byron venir a Chicago. —Hija llegaras tarde a la escuela.—Tome mis cosas y baje a la cocina. O por cierto, nos volvimos a mudar. Ahora a una casa más grande que la de los abuelos, mamá ha vuelto a componer y ahora vende sus canciones, papá volvió al FBI pero ahora como director de la agencia de Chicago, más dinero menos trabajo. Ross esta a punto de caer, la última broma que le hice fue épica, toda la escuela se entero de que tenía una rara enfermedad contagiosa, incluso los profesores tuvieron que ponerlo en cuarentena en un salón de clases para evitar una epidemia. Ahora todos huyen de él. —¿Vas a desayunar? —Pregunta mi padre. —No, desayuno algo e
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


