"Algo tienen que soltar en privado, no creo que puedan fingir para siempre," añadió con firmeza. Le puse pulgar arriba. "¿Y cómo los descubriste en primer lugar?" "Las veces que Cici se las arregló para evitar consecuencias me pegaron muy en lo profesional," explicó Harper. "Un colega psicólogo me dijo que alguien con la venganza tan metida en el alma no aparece de la noche a la mañana. Esa forma tan meticulosa de actuar... tenía pinta de experiencia." "Así que pensé que no era la primera vez. Empecé a buscar a los doctores que le dieron declaraciones falsas, y también a escarbar su pasado. Y ahí di con un caso: hace cinco años, la policía la interrogó por la desaparición de un compañero de clase." Se me heló la piel. "El chico era brillante—el mejor del curso, una joyit

