Capítulo 126-2

705 Palabras

  Escuché cómo contenía el aire. Mi chiste no alivió ni un poquito el ambiente.   Alfa Sebastian se quedó parado ahí, frunciendo el ceño mientras me observaba colgada en el árbol.   Se pasó una mano por la frente, mezManadado preocupación con diversión.   Se acercó a Tang y sin previo aviso, le dio una palmada en la parte trasera de la cabeza.   "¿Pero qué c—?" Tang giró de un brinco, el puño en alto, y se quedó seco. "¡Alfa! ¡Jefe!"   "¿Y cómo terminó tu guardia personal con ella trepada a un árbol?" preguntó Sebastian, sin molestarse en preguntar qué hacíamos ahí. Todo su enfoque estaba en mí.   Tang puso cara de niño inocente. "El perro salió de la nada. Se espantaron. Me di vuelta un segundo y ya estaban trepando y brincando al río. No pude bajarlas."   La cara de Alfa Sebastian

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR