Poco a poco, en el rostro de Nicole se fue dibujando una sonrisa. Esa expresión solo hacía que sus cicatrices se vieran aún más horribles bajo la luz que se desvanecía. Se acercó un paso a Cici. "Dijiste que cumplirías cualquier petición si te los entregaba." Cici puso cara de asco al ver esas cicatrices y retrocedió. "¿Y qué quieres? ¿Dinero?" Nicole negó con la cabeza. "No quiero plata. Quiero que me lo devuelvas." "¿Qué? ¿Hablás en serio?" Cici reaccionó como si acabara de escuchar el chiste más absurdo del mundo. El asco en su rostro se transformó en burla, desprecio y lástima. "Él ya no es más que huesos, por tu culpa. Lleva años tirado en ese estanque helado. ¿Con qué cara venís a pedírmelo?" El rostro de Nicole adoptó un gris pálido, como un c*****r. Apr

