Sonreí, despacio, con intención. "No, déjala," respondí como si nada. "Cuando la verdad se dice fea, causa más impacto." Los ojos de Dora se clavaron en mí, puro pánico. "Cecilia Moore," siseó amenazante, "si dices una palabra más, olvídate del dinero." Ajá. Ahí estaba. Xavier giró la cabeza lentamente, frunciendo el ceño. "¿Qué dinero?" Dora enmudeció. "...Adiós al cuento del amor verdadero," murmuró alguien. "¿Aceptó plata y aún así arruinó la fiesta de compromiso?" "Patética. Y ardida," cuchicheó otra voz. "Seguro su Sugar se aburrió y la dejó votada." Los rostros en la familia White se tornaban incómodos. Intercambiaban miradas. En ese instante lo entendieron: esto no era una ex despechada haciendo show. Era algo peor. Gavin White dio un paso al frente,

