Al acabar mi turno quise ir a verlo pero sus padres aún estaba ahí así que decidí verlo en mi próximo turno que sería dentro de varias horas
Llego al apartamento junto a Carla quién pasa directo a su habitación, hago los mismo, me despojo de toda mi ropa, me baño y sin siquiera cambiarme me acuesto a dormir
Ese mismo día cuando regrese al hospital fui directamente a la habitación de Maximiliano y me encontré con una gran sorpresa ya había despertado y para mí sorpresa sus padres no estaban aquí, solo quería saber cómo estaba así que me acerqué a la habitación donde se encontraba, con cuidado abrí la puerta hasta que escuche su vos
— ¿Momo?
— Si, soy yo — digo cerrando la puerta detrás de mi
— ¿Qué haces aquí? — ¿no es más que obvio? me pregunto rodando los ojos
— Vine a ver como sigues — digo acercándose a el
— Mucho mejor ahora que está aquí — dice con una sonrisa y mi corazón comienza a acelerarse cómo un loco
— Me diste un susto de muerte, no podía esperar más para verte — digo tomándolo de la mano
— ¿Tanto te importo? —pregunta mirándome a los ojos
— Más de lo que imaginas — antes de que el respondiera la puerta de la habitación se abre
Ambos volteamos a ver quién era, para nuestra sorpresa eran los padres de Maximiliano, en ese momento no tenía ni idea de qué hacer, no sabía si quedarme en ese lugar o irme, al ver al padre de Maximiliano se me pusieron los pelos de punta, Por suerte los padres de Maximiliano venían enfocados solo en ver el estado de salud de Max, no sé si era porque tenia el uniforme del hospital o en realidad no notaron mi presencia, justo en el momento que estaba por salir Max habló
— Quiero que Momo cuide de mí mientras ustedes están de viaje
En ese momento los padres de Maximiliano fijaron su vista en mí, Dios, No sabía qué hacer y mucho menos que decir, me había quedado sin palabras, no por el hecho de cuidarlo, en el fondo eso era lo que quería, pero ahora sus padres tenían su mirada puesta en mí
— Me parece buena idea ya que veo se llevan muy bien — dice mirando nuestras manos que hasta ahora me doy cuenta que están entrelazadas, rápidamente me suelto de él
— Me parece bien ya que no tenemos tiempo para encontrar alguien de tu agrado — dice la madre de Maximiliano y el sólo sonríe
— Momo, ¿estás de acuerdo? — pues creo que no era necesario hacer esa pregunta
— Si, si no hay ningún problema, estoy de acuerdo — digo mirando a sus padres
— Bien está decidido, empiezas desde mañana — enseguida que su padre dice eso me quedo sin saber que responder
— ¿Perdón?
— Si, viajamos mañana en la tarde y a Maximiliano lo llevaremos a casa desde la mañana, tú vendrás con nosotros — dice su madre
— Está bien — es lo único que digo
En realidad no estaba bien, quería cuidar de Maximiliano pero no estaba lista para quedarme con él, pues aunque me iba a quedar a cuidarlo yo me conocía demasiado bien y sabía que algo más podría pasar. Ese mismo día en la tarde fui al departamento a recoger las cosas que llevaría a casa de Maximiliano, no le había dicho nada a Carla, pues ella estaba en el hospital y no me dio tiempo de avisarle, así que me quede en el departamento para decirle. Más tarde tipo de la noche llega Carla al departamento
— Al fin llegas, tengo algo para decirte
— Antes me puedes decir ¿Dónde te metiste todo el maldito dia? — dice en o no dramático — Te llame mil veces y no contestaste el bendito celular — Miro mi celular y en efecto tengo muchas llamadas de su parte
— Lo tengo en silencio — digo mostrándole mi teléfono, ella rueda los ojos
— No lo hagas de nuevo, me tenías muy preocupada, Pensé que te habían secuestrado — dice poniéndome una mano en el pecho
— Que estúpida eres Carla — digo sonriendo
— ¿Qué es lo que tienes que decirme?
— oh cierto, los padres de Maximiliano decidieron que sea yo quien cuide de él mientras ellos están de viaje
— ¿Qué? — dice Carla sorprendida
— Si, ahora no sé qué hacer — digo poniéndome las manos en la cara
— Espera ¿ellos te eligieron sin tu consentimiento?
— No, yo estaba presente, es más fue Maximiliano quien pidió que yo cuidara de él
— Espera, creo que ahora estoy entendiendo, fue Maximiliano que pidió que tú lo cuidaras, y sus padres y tú aceptaron ¿verdad?
— Si — Le digo un poco distante
— Entonces, ¿Cuál es el problema?
— Es que tengo miedo de que llegue a pasar algo más
— ¿Que me estas queriendo decir?
— Nada, mejor olvídalo
— Jen — dice en tono de advertencia
— Solo quiero que sepas que no voy a estar por dos meses
— Ok, me parece bien así tendré más espacio para mí — dice sonriendo — Si me extrañas solo llámame — dice recostándose en mi cama
— Creo que eso de llamarte será muy seguido — digo acostándome a su lado
— ¿A qué le tienes miedo Jen? — pregunta acariciándome la cabeza, no le pregunto a qué se refiere por qué lo sé perfectamente
— Sabes lo mucho que el me gusta y me conoces a la perfección
— ¿Piensas que si te quedas con el puede llegar a pasar algo entre ustedes?
— Estoy demasiado segura de que algo puede llegar a pasar
— ¿Y entonces porque tienes miedo? ¿no es eso lo que quieres?
— No quiero hablar de eso Carla, ¿podrías apapacharme por última vez? — le pregunto cómo niña pequeña a lo que ella ríe
— Creo que esto es lo que más vas a extrañar
— De eso no tengas duda
Entre risas y charlas terminamos en los brazos de Morfeo no sin antes pensar una y otra vez si era lo correcto cuidar a Max