PVO Maddie. No puedo negar que cuando la zorrita de nombre Lydia, dijo que Ashton es su amante, sentí un ardor en el estómago, no porque me sintiera celosa, no, por supuesto que no, pero Ashton era mi esposo en un papel y debía respetarlo y más ahora que estaba embarazada de su terremoto. Así que sin tanto rodeo, para demostrarle que no me importaba, sonreí y le dije que yo era la esposa, su amada, la firme, de inmediato se le borró su sonrisa y su encanto se apagó. Enseguida, y para aparentar su vergüenza, dijo que solo fue una broma, y era su mejor amiga de la infancia, y también su ex novia, lo que hizo que frunciera el ceño de la rabia que burbujeaba dentro de mí. Casi al instante, tomó su cartera y se fue, no sin antes lanzar su veneno. _¿No te importa que lo vea hoy verdad? _No

