Amaro Martin. Estoy con una cerveza en mi mano derecha y un cigarrillo en la otra, me doy un sorbo y luego una calada de mi cigarrillo. De lejos observo mi equipaje listo, luego la mirada a la mesita de noche donde posa un par de carpetas, una con fotos y la dirección del sitio donde me quedare por mis vacaciones y en la otra la dichosa demanda hacia la empresa de Bruna. La puerta del departamento se abre y un muy sonriente Dallas aparece, trae más cerveza, se suponía que solo vendría a despedirse y nada más, más no que traería consigo cerveza y algo de comer. –No pretendo beber una más –chitea y se sienta delante de mí. –Oh no mi amigo, debemos tomar, aunque sea un par ambos, no te veré en semanas, además, he traído algo aún más importante –saca una tira de envolturas platinadas y me

