Su mirada estaba perdida, su mente echa un desastre, ¿Su corazón? ¿Su alma? Eso era incapaz de expresar. Livia no decía ni una palabra, le hacían mil preguntas, de todas, solo una era capaz de responder. –Si, le hice daño a mi hermano y lo volvería hacer... Solo eso admitía y no volvió hablar, no daba más detalles. Enmudece para las demás preguntas, pero para admitir que, si fue cruel y vil con Luther, lo admite con una sonrisa en sus labios. Livia tiene monstruos, fantasmas, locura, maldad en su mente, no tiene pudor, no tiene sentimientos, toda ella es crueldad. Tiene la mirada fija a un punto exacto de la pared, nadie sabe que es lo que piensa, nadie sabe en realidad porque es que se mantiene serena y quieta ante su situación que no pinta para nada bien. – ¡Livia Volker! –esta volt

