Llego hasta mi habitación, esta ordenada, como si nadie le hubiera usado por tanto tiempo y sé que es Clari quien la deja tan ordenada y limpia. Paso por la cómoda donde están mis cosas, observo cada perfume, cada prenda y mínima cosa que tengo sobre ella, todas de la misma manera en que las deje. Siento como si hubiera pasado un largo tiempo y lo único que pasaron fueron unos días. Tomo camino hasta el armario, allí, al abrirlo voy directo a algo que tengo tanto tiempo con ganas de ver. Busco algo duro y que aguante mi peso y con un poco de agilidad y cierta incomodidad, estiro mi brazo y tanteando a ciegas doy con lo que buscaba. Lo arrastro hacia mí y al verle lo tomo en mi mano y bajo de donde estaba subida. Con una de mis manos aparto el poco polvo que tenía y busco sentarme al borde

