Livia Volker. – ¡¿En qué carajos estabas pensando?! –un fuerte manotazo es dejado sobre la mesa. – ¡¿Secuestrar a tu hermano?! ¡Maldita sea, Livia! –chiteo debido a su reclamo, me doy un sorbo de mi vaso de whisky. –Qué más da, es algo que teníamos planeado. – ¡Pero no era el maldito momento! –este se coloca de pie y camina de un lado a otro, eso pasa a fastidiarme. – ¿Crees que Bruna se quedara tranquila? –Se la han llevado de Innsbruck, la empresa quedo hecha un desastre y temieron por su vida, tal cual lo había planeado –me encojo de hombros y me coloco de pie. –Tyresse, amor, no estés enojado conmigo, ¿Si? –rodeo sus hombros desde atrás, apoyo mi mentón en uno de estos. –Estabas tardando mucho, debíamos actuar de una vez por todas. – ¡Pero no era momento, Livia! –se arrebata de mi

