Tenía puesto también un chaleco de cuero color n***o y una camisa azúl. -Pero afortunadamente hemos llegado nosotros también para hacer valer nuestro puesto.
Con ellos dos venía también un hombre con el cabello rizo de color n***o, cara pálida y mil delgada, vamos blanca combinada con un pantalón café rayado.
Los tres entraron y sacaron sus sables para aprisionar a Koar contra la pared.
-Basta muchachos por favor, no perdamos más el tiempo en estás disputas tontas. -La capitana hablada desde su lugar. -Este aficionado es necesario para nuestro plan, por favor trátenlo con respeto.
Los tres guardaron sus espadas liberando al joven desconcertado. -Compórtate y no le faltes de nuevo a mi líder, no siempre te va defender. -Lo amenazaba el hombre de blanco. -Si valoras tu garganta mantén las palabras dentro de ti.
Con una acción inconciente Koar llevó sus manos a la garganta en señal de alivio y se dispuso a escuchar el plan.
-Muy bien vamos a comenzar. -Por primera vez se levantó de su silla y puso rostro serio. -Al fin llegamos a la isla Tortuga donde nos informaron que las riquezas son inimaginables. Hoy pudimos probar algo de eso pero no es suficiente para saciarnos, tenemos que sacar más y hacer un botín inolvidable para todos nosotros.