Luego de ducharme por segunda vez en el día, busco algo de ropa formal ya que solo voy a pasar a dejar las maletas y por la tarde voy a desempacar o puede que le pida a las muchachas de aquí, que me ayuden a ordenar. Me cambio en menos de cinco minutos y salgo lo más rápido que me permiten mis altos zapatos. Al llegar abajo veo que están limpiando y ordenando aún el amplio living. —Marina, Alexa pueden venir por favor — las nombro para llamar su atención. —Sí señorita Abril, ¿Qué necesita? — pregunta Alexa llegando al pie de las escaleras que es en donde estoy. —Necesito que dos de ustedes me ayuden a desempacar y ordenar las cosas en mi casa, claro está que les pagaré por las dos o más horas que estén allá — les digo a ambas que me miran sorprendidas y puede que sea por lo de mi nuev

