—N-No, Me quedaré en silencio y no diré nada pero por favor no dispare — súplica urgido. —Sabia elección — le digo colocando el seguro al arma y bajando mi mano. —Por la tarde.. Pasaré a ver como esta y cuando esté más calmada tendrá que tomar una decisión Señor y esa solo la puede tomar usted — dice esta vez con un cero coma cinco por ciento más calmado mirando a Abril que mira hacia la pared mientras que yo me siento en la orilla de la cama. Él no dice nada más y nosotros tampoco, por lo que solo le miró haciendo un movimiento de cabeza en señal de que se vaya ya. Por lo que él toma sus cosas con rapidez y torpeza para luego perderse por el pasillo en donde escuchó abrir y cerrar luego la puerta. —¿Pensabas matarlo? — pregunta mirándome con sus ojos cristalizados. —Claro que n

