—Está mal si digo… ¿Qué no quiero que te alejes? — responde con una pregunta volviendo a cerrar los ojos para luego apoyar su frente en mi mandíbula. Pienso rodeándola entre mis brazos. —No está mal… Está muy mal — le digo en un susurro viendo como levanta inmediatamente su cabeza para mirarme interrogante y con una pisca de decepción en sus ojos — ¿Cómo sabré cuando esté haciendo las cosas mal, sino me doy cuenta? — le pregunto viendo como suaviza sus gestos para esbozar una sonrisa tranquilizadora. —Te lo are saber… A mi manera — responde sonriendo ampliamente con una pisca de maldad. —Okey… — le digo mirándola unos segundos con un poco de desconfianza pero termino por ignorar eso para sacar mis manos de su cintura y tomar su cara para besar sus labios una vez más. —Ahora s

