Alexis se acercó a ella el podía sentir su respiración agitarse, el podía sentir el calor de ambos, parecía unirse el uno al otro. Melissa se que será difícil que tu me creas, yo comprendo que lo que pasó fue terrible para ti, de verdad yo no tengo perdón, pero quiero que sepas, que jamás pensé engañarte, aún cuando tu pienses que lo hice consiente, yo no recuerdo como paso, mira decírtelo es extraño, ni si quiera yo que lo pasé lo comprendo, a mi no me importa que te hayas casado, que tengas un hijo, el es muy tierno, yo puedo adoptarlo, si estás casada divorsiate, de verdad yo no puedo dejar de pensar en ti, mi vida ha sido un infierno sin ti, te necesito. Alexis tomó sus manos, y escucharon una dulce voz. -Mami, ven a jugar conmigo. -Si cariño, vamos. -Puedo ir con ustedes? Pregun

