Ella dejó su teléfono y fue a vestirse para ir al colegio, aun con una sonrisa boba en su rostro, sabría que echaría de menos a Eduardo ese día, pero no quería pensar en eso en ese preciso momento así que sacudió su cabeza y fijo su atención en otras cosas. Unos 30 minutos después ya estaba a tan solo a una cuadra de la escuela. —No me estoy haciendo la difícil George, es un NO, en todo su sentido. — dijo ella con la voz mas tranquila que pudo fingir. Cuando ya estaba en el patio del lugar diviso a sus amigos y los saludo con mucho afecto, transcurrieron unos pocos minutos y los jóvenes ya estaban entrando a sus salones para ver sus clases, luego de unas cuantas horas sonó el timbre nuevamente e indico que era el receso. —¿Y qué has sabido de Eduardo? ¿Has podido hablar con el Vane? — p

