—El mes siguiente iba a ser su aniversario. Creo que llevan ya dos años… ¿o eran tres? No sé, pero querías hacer algo especial. Así que quedamos en ayudarnos uno a otro, y, además, así demostrar que no necesitábamos ningún psicólogo. Así que el regalo era eso… Era nuestro cumpleaños. Llevo como mínimo más de dos años saliendo con Chole. Definitivamente debe de ser horrible para ella lo que he hecho. La he cagado, pero bien. Aunque no soy del todo culpable, porque yo no decidí perder la memoria ni enamorarme de una chica misteriosa con el aspecto y la voz de Evan, no puedo negar que el callármelo lo ha empeorado todo. La suave voz de Evan me devuelve el recuerdo, lenta y dolorosamente, y siento un horror y un reconocimiento interior. Las cosas cobran sentido solas, poco a poco, poco a poc

