—¡NOOOO!! Por favor no me haga daño ¡Haaaa auxilioooo!! Jerry por favor… pero mis suplicas no hacían efecto porque Jerry estaba metido en una especie de trance, tenía sus pupilas completamente dilatadas y estaba dispuesto a todo… mientras yo luchaba por soltarme de su agarre, él ya se había quitado el saco y la corbata… asi que aprovechaba para apretar mi trasero y tocarme los senos. —Nadie te escuchara aquí Halle y nadie podrá impedir que te haga mía. Es importante que sepas que solo encendí esas luces provisionales para poder apreciar tu hermosa desnudez. —Noooo, pero yo no quiero por favor déjeme ir… le prometo no decirle nada a nadie… solo suélteme por favor. Jerry reaccione esto que está haciendo está mal… haaaag, sus labios besaban mi cuello y aunque yo lo empujaba el me tenía sost

