Edicto

1123 Palabras

La reina Clarisse, mando a encadenar a la gran hada, sus manos se las cubrieron con unos guantes de herrería, para que no pudiera usar su magia. ―Oh Náyade… Náyade bendito el destino que te puso en mi camino, para no dejar cabos sueltos ―pagaras Clarisse, pagaras por todo lo que has hecho ― ¿Qué no te has dado cuenta Náyade? ¿No te has dado cuenta, que los fuertes son los que dominan el mundo?... mírate a ti, ahí encadenada como un perro ¿pudiste evitarlo? ¿Pudiste salvarte? Claro… claro que pudiste, pero no la noble hada Náyade siempre pensando en los demás ―te conozco Clarisse, sé que si no me entregaba ibas a matar a esa pobre chica ―si… pero qué más da ¿acaso la conocías?, por eso su reino cayó, porque a pesar de poseer magia, son débiles, tan débiles como una simple rosa, como es

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR