Traición

2665 Palabras
Hubo una vez, un mundo donde las hadas y humanos convivían en armonía, la unión de los reinos se dio al tener que luchar juntos contra los magos que atacaron sin piedad, para poder desterrarlos, todos los reinos humanos y mágicos unieron fuerzas y así ganaron la guerra. Sus reinos se encontraban divididos solamente por un hermoso río de cristal, donde crecían flores de colores tan peculiares, que era en verdad un gran espectáculo. Una vez al año se reunían en un evento solemne en el que convivían hadas y humanos, lo único que no se les permitía era tomar a algún hada para sí, ya que las hadas no tenían permitido casarse, ellas nacían de hermosos cristales en forma de diamante que salían del río. Las hadas mantenían controladas las estaciones del año, cada cambio de estación ellas trabajaban arduamente para que pudieran llegar a tiempo, el rey Zigor, al ver la gran belleza y el gran corazón de la reina Eira se enamoró de ella, el rey había perdido a su esposa hacía ya mucho tiempo, así que se sentía solo. El rey amaba tanto a la reina hada, que le dolía en su corazón verla trabajar tanto cada cambio de estación, así que decidió ir a hablar con ella. ̶—Reina Eirá, miro que cada año las hadas trabajan mucho para traer las estaciones a tiempo, nos gustaría poder ayudarlas, ¿habrá alguna manera de hacerlo? —preguntó el noble rey, la reina al ver la sincera preocupación del rey Zigor le respondió ̶ —Hay una manera, le otorgaré dones temporales a los hombres designados por ti, así nos podrán ayudar —así la reina otorgó dones temporales a los hombres designados por el rey, y de esta manera lo hicieron cada cambio de estación durante una década. Al pasar el tiempo la reina vio que los humanos en verdad ayudaban y decidió otorgarles dones permanentes a los hombres que cada año eran designados por el rey, los dones que otorgó eran menores que los que ellas poseían, excepto al rey, la reina lo apreciaba tanto, que decidió otorgarle a él y a su familia un don de los más fuertes y especiales que había, el don del fuego. Un día el rey decidió pasear por el bello reino de las hadas, caminó por el lindo bosque para llegar a un hermoso manantial, cuando llegó vio a lo lejos una perfecta silueta entre el agua, al acercarse un poco más notó que era la hermosa reina, el rey trató de alejarse, pero le fue imposible dejar de verla, de repente la reina se percató de la presencia del rey ̶ — ¿Zigor? ¿Ocupabas algo? —Le dijo la reina mientras le hacía señas a las pequeñas ninfas para que le trajeran su ropa, la reina se vistió rápidamente y caminó hacia el rey ̶ —necesito hablar contigo —dijo el rey armándose de valor ̶ —Claro Zigor ¿qué sucede? ̶ —Eirá te amo, te he amado desde siempre, he tratado de sacarte de mi mente... de mi corazón, pero no puedo —el rey tomó a la reina, la acerco a él y le dio un apasionado beso, pero la reina no mostró ni la más mínima emoción ̶ — ¿Eira tú no me amas? ¿Acaso no sientes nada por mí? —dijo el rey rogando en su interior que la reina le dijera que lo amaba tanto como él a ella, pero no sucedió así ̶ — ¡Oh zigor! —le dijo la reina acariciándole la mejilla ̶ —claro que te amo… te amo como un hermano, como un gran amigo ̶ —Pero ese no es el tipo de amor que yo te pido, el que yo quiero ̶ —Zigor nosotras no tenemos permitido casarnos o enamorarnos ̶ —buscaremos la manera ̶ —Zigor nosotras no sentimos amor de esa manera, lo siento mucho, pero no nos enamoramos ̶ —Si tú me dieras la oportunidad, yo haría que te enamores de mí ̶ —No zigor, lo siento mucho pero es algo imposible —el rey regresó muy triste al palacio, y se arrepintió de haberle confesado sus sentimientos a la reina. El rey entristeció tanto, que enfermó gravemente y ni aun las hadas pudieron curarlo, muriendo inevitablemente. Al morir el rey Zigor, su hijo Eros tomó el trono, pero él no tenía el noble corazón de su padre y el perverso rey, al ver la gran fuerza que tenían las hadas, y no conforme con el hermoso don que les había sido otorgado, mandó a investigar la fuente de poder de ellas, el malvado rey quería controlar y poseer toda la magia. La fuente de poder de las hadas era una hermosa gema que se encontraba en el corazón de la reina Eirá, al enterarse el rey Eros, tramó un plan para poder obtenerla y aprovechándose de la nobleza de la reina la mandó a llamar diciéndole que se encontraba muy enfermo, la reina al escuchar tan preocupante noticia se apresuró a verlo, pero al llegar fue tomada por la guardia real, el malvado rey sin remordimiento alguno, tomó una daga y abrió el corazón de la reina, tomando así la fuente de su poder y su vida. En ese momento de la reina salió una sorprendente onda de luz que recorrió el mundo y la reina se desvaneció en un bello roció. Al tomar el cruel rey el corazón de la reina, las hadas tomaron forma humana perdiendo así sus distintivas orejas puntiagudas, sus alas y su magia. Al no contar ya con su magia para defenderse, los hombres las tomaron como mujeres destruyendo así su bello mundo. Hubo hadas que armadas de valor lucharon hasta la muerte, pero aun así su mundo cayó, lo poco que había sobrevivido de lo que era su reino, el despiadado rey Eros utilizando el don otorgado por ellas mismas, lo consumió. El mundo entero se tornó en un invierno eterno, sin la magia de las hadas, las estaciones no llegaban, el río del cual ellas nacían desapareció dejando así como los únicos poseedores de magia a la familia real. —¿y las hadas eran hermosas, tita? —preguntó la hermosa niña de cabellos plateados y ojos tan azules como el mar ̶ —Si mi amor, eran tan hermosas como tú —le dijo cariñosamente la anciana mientras trenzaba el hermoso cabello plateado de la niña ̶ —dicen que las mujeres más hermosas del reino son descendientes de las hadas ̶ —¿de verdad, tita? ¿entonces yo soy descendiente de hadas? —preguntó la niña muy emocionada ̶ —podría ser mi niña, podría ser —le dijo la anciana cariñosamente. Mientras tanto, en el reino dé Norde, el rey mandó a llamar a todos los sabios y consejeros del reino ̶ —¿encontraron la manera de controlar la gema? —preguntó el rey, ya habían pasado dos décadas de lo ocurrido con las hadas, pero, el rey no podía controlar la gema y eso había hecho imposible los cambios de estaciones, provocando que el invierno lo consumiera casi todo, el reino se encontraba en graves problemas de escasez, el pueblo exigía le dieran alimentos de los huertos del palacio, pero el rey tenía dos hijos y no pensaba verlos morir de hambre —¿saben si queda algún hada viva? —las hadas al perder su magia envejecieron rápidamente y la mayoría ya había muerto ̶ —si mi rey dicen que en el reino de Urs, existen hadas veteranas ̶ —¿y que esperan para buscarlas? —gritó el rey furioso ̶ —su majestad —dijo el jefe de los sabios haciendo una reverencia ̶ —no podemos invadir otro reino, se desataría la guerra y al no contar con el alimento suficiente pereceríamos y el pueblo juntamente con nosotros —cuando terminó de hablar su cuerpo temblaba del miedo ̶ —tienes razón contraten mercenarios, pero tráiganme un hada a más tardar en dos días —gritó el furioso rey y salió de la habitación. ̶ — ¡papá! —se escucharon las voces de dos niños, el más pequeño Vicent era rubio de ojos verdes, era el más amado por el rey por ser hijo de él y la reina, el mayor Adriel era de cabellos castaños y ojos negros como la noche, el rey no lo amaba tanto por ser hijo de una concubina, al tardar la reina en concebir la corte le exigió al rey un heredero, por lo que tuvo que tomar una concubina, el pequeño trataba de agradar al rey en todo pero, nunca lo conseguía. ̶ —papá, he logrado controlar mi magia —le dijo el pequeño niño rubio —dice Killian que Adriel no están fuerte como yo —decia mientras mira con desdén a su medio hermano ̶ —lo sé hijo, tú siempre serás mejor que este inútil bastardo —dijo el rey mientras lo abrazaba, Adriel sintió algo quebrarse en su pequeño corazón, corrió escaleras abajo mientras sus lágrimas corrían por sus pequeñas mejillas rosadas, el pequeño príncipe tomó un caballo y cabalgó hacia el bosque, llevaba sus ojos empañados en lágrimas, por lo cual no se percató de una rama que había en el camino y cayó del caballo quedando inconsciente. Una anciana que salió a recoger bayas, vislumbro una pequeña figura ha lo lejos, decidió acercarse y vio en el suelo a un niño tirado en la fría nieve, quiso ayudarlo, pero al ver sus ropas reales dudo en hacerlo, ya que ella vivía a las afueras del reino de Norde por miedo al malvado rey, pero aun con todo el miedo no podría abandonar a un pequeño niño, así que lo tomó en sus brazos y lo llevó a su vieja cabaña. ̶ — ¿tita, quién es? —preguntó la hermosa niña ̶ —no lo sé mi amor, parece un noble lo encontré en el camino —la niña se acercó curiosa, nunca había visto un niño, su abuela la mantenía alejada de todo, no estudiaba ni podía ir al pueblo, tocó los cabellos castaños del niño, se le hicieron hermosos un contraste total con los cabellos plateados de ella. ̶ —¿Quién eres tú? ¿Por qué me estás tocando? —la niña dio un gran salto hacia atrás ̶ —veo que ya despertaste —dijo la anciana atizando el fuego en la chimenea ̶ — ¿Dónde estoy? —preguntó el pequeño príncipe mientras recorría la vieja cabaña con la mirada ̶ —estás en mi casa —le respondió la anciana ̶ —toma come algo —le dijo mientras le daba un pequeño tazón de comida, el príncipe lo tomó y comió era la mejor sopa que había comido en su vida, le pidió a la anciana le diera dos veces más. ̶ —Tita, creo que se está muriendo de hambre —dijo la niña muy sorprendida mientras lo veía comer, la anciana sonrió al escuchar a la niña. ̶ —¿podemos jugar? —le dijo la niña al príncipe —¿podemos jugar? —repetía un y otra vez ̶ —no, yo no juego con niñas —le dijo el niño mientras comía la última cucharada de sopa ̶ —ándale vamos hacer un muñeco de nieve— dijo insistentemente la niña mientras lo jalaba de la mano, tanto insistió la niña que el pequeño príncipe aceptó, ahora que lo pensaba, él nunca había hecho un muñeco de nieve ya que en el palacio no se le permitía hacer muchas cosas. Los niños salieron a jugar hicieron un enorme muñeco y jugaron entre la nieve, cuando se cansaron de tanto jugar se sentaron a la sombra de un árbol. ̶ —¿Por qué tu cabello es plateado? ¿Y porque no usas nada para protegerte del frío? —preguntó el pequeño príncipe con curiosidad, la niña solo llevaba puesto un sencillo vestido color marrón, con un invierno tan frío era imposible que la gente no usará abrigos de pieles para protegerse de el, sin embargo, a la pequeña niña parecía no importarle. ̶—dice mi tita que nací con una extraña enfermedad, que tiñó mis cabellos de color plata y hace que el frío no me afecte, pero hay días que me da un fuerte dolor en el pecho —El niño quedó muy sorprendido, nunca había escuchado, ni leído de tal enfermedad, si había visto gente con el cabello plateado y blanco, pero era por la edad y no era como el de esa niña que brillaba con mucha intensidad. ̶ —Debe ser muy rara, nunca estudie sobre algo así ̶ — ¿Qué es estudiar? — el niño se quedo muy sorprendido, a pesar de que en el reino de Norde había muchos pobres, a todos se les permitía estudiar. ̶ — ¿no sabes que es estudiar? —preguntó el niño ̶—¿no que es? ̶ —es cuando te enseñan a leer y a escribir, si quieres yo puedo venir todo los días a enseñarte ̶ — ¡si! me encantaría —dijo la niña muy emocionada de aprender algo nuevo y le dio un fuerte abrazo. Mientras tanto, todos los guardias del palacio buscaban al pequeño príncipe, a pesar de que el rey no lo quería, amaba a su esposa y la reina quería a Adriel como su propio hijo, así que le exigió al rey que lo buscaran ̶ —Eros, por favor encuéntralo —dijo la reina llorando, el niño ya tenía dos días desaparecido y la reina estaba desesperada. de repente un criado entró corriendo hasta donde se encontraba el rey y la reina ̶ —su majestad el príncipe, el príncipe...el príncipe está aquí está en la puerta del palacio con una anciana de ropas viejas —la reina al escucharlo corrió hacia las puertas ̶ —anciana tú te lo llevaste ¡arréstenla! —gritó un guardia ̶ — ¡NO! —gritó el pequeño príncipe poniéndose enfrente de la anciana, la anciana estaba tan asustada que le era imposible pronunciar una palabra ̶ —madre ella me encontró, me caí del caballo, ella me llevó a su casa, me cuidó, me curó y me dio de comer ̶ —oh amable anciana le debo la vida de mi pequeño hijo, pida lo que quiera —le dijo la reina a la pobre anciana, la anciana pidió algo de comida para llevar a su casa y se fue. la niña se encontraba en la vieja cabaña esperando que su abuela regresara, cuando la vio que venía arrastrando dos costales por el camino, corrió ayudarla, cuando se asomó a ver qué había dentro vio que eran todo tipo de carnes, verduras y frutas ̶ —Tita ¿Quién te dio todo esto? —preguntó curiosa la niña —la reina mi amor, como recompensa por salvar a su hijo —respondió la anciana muy emocionada, la anciana y la niña comieron como nunca lo habían hecho en sus vidas, ya que eran tan pobres que comían lo poco que logran cosechar en el bosque y muy rara vez podían darse el gusto de comer carne. En el reino de Urs la reina se encontraba muy preocupada porque una de las hadas consejeras del palacio había desaparecido ̶ —Quiero que cierren las puertas del reino, que nadie entre ni salga y que los guardias busquen al rededor del reino, si alguien se la llevó no debe de estar muy lejos ̶ —su majestad un informante nos dijo que vio a dos afamados mercenarios entrar al reino ̶ —llama a la guardia real y traigan a los mejores espías del reino esto debe ser obra del rey Eros y no se va a quedar así.
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